Trabajamos con administradores de fincas, hoteles rurales y propietarios particulares. La mayoría llega por recomendación de otra comunidad, y eso nos obliga a ser rigurosos con cada visita: revisar el cuarto de máquinas, anotar lecturas y dejar el agua en condiciones de baño.
Estas valoraciones reflejan cómo trabajamos durante toda la temporada, no solo en la apertura.
"Llevan dos temporadas con nuestra comunidad de 24 vecinos. Son puntuales, avisan de cualquier incidencia y el agua siempre está lista para el baño. Se nota que conocen los equipos de filtración."
Administrador de fincas, urbanización en L' Guzmán
"Nos dejaron la piscina a punto después de dos inviernos sin uso. Cambiaron la arena del filtro, repararon una fuga en la bomba y explicaron a los propietarios cómo mantener el nivel de cloro. Trato directo y sin rodeos."
Presidente de comunidad, zona residencial
"Para nuestro hotel rural necesitábamos un servicio que respondiera rápido durante los fines de semana. Con ellos tenemos el análisis químico controlado y la revisión de los filtros de arena cada mes. Sin sorpresas."
Gerente de hotel rural
"Cambiamos a este servicio porque el anterior solo venía cuando había problemas. Aquí hacen mantenimiento preventivo de verdad: revisan la bomba, el presostato y el estado de la célula salina. Muy contentos."
Comunidad de propietarios, piscina comunitaria
Confían en nuestro servicio
Para que no haya malentendidos, conviene dejar claros algunos puntos sobre cómo trabajamos y qué incluye cada tipo de intervención. Estas precisiones forman parte de nuestro compromiso con un trato directo y transparente.
Las visitas programadas incluyen la limpieza de superficie, paredes y fondo, así como el vaciado de cestillos y la revisión visual del cuarto de máquinas. El análisis químico se realiza con reactivos propios y los resultados se anotan en una ficha que se entrega al responsable de la comunidad o al propietario.
Si durante la visita se detecta una avería que no corresponde al mantenimiento ordinario, se informa por escrito antes de proceder. Nunca se realiza una reparación sin tu confirmación previa, salvo que suponga un riesgo para la seguridad de las personas.
Las reparaciones de bombas, filtros de arena, sistemas de cloración salina y fugas se presupuestan de forma independiente al mantenimiento. El presupuesto incluye la mano de obra, las piezas a sustituir y un plazo estimado de ejecución.
En el caso de fugas, la localización exacta puede requerir más de una visita. En ese escenario, se factura únicamente el trabajo de detección realizado y, si decides encargarnos la reparación, ese importe se descuenta del presupuesto final.
Este servicio está pensado para piscinas que han permanecido cerradas o sin mantenimiento durante varios meses. Incluye la retirada de la cubierta, la limpieza del vaso, la revisión del estado del agua y la comprobación del circuito de filtración antes de la primera puesta en marcha.
El tratamiento inicial del agua con productos de choque no está incluido en la visita de valoración. Si el estado del agua lo requiere, se te entregará un plan de tratamiento con los productos necesarios y su dosificación.
Para realizar el mantenimiento o una reparación es necesario que el acceso al cuarto de máquinas esté libre y que la llave esté disponible en el horario acordado. En comunidades, el administrador o el presidente debe autorizar la entrada a las zonas comunes.
No nos hacemos responsables de daños derivados de instalaciones eléctricas o de fontanería que no cumplan la normativa vigente. Si durante el trabajo se detecta una anomalía de este tipo, se paraliza la intervención hasta que el propietario o la comunidad lo resuelva.
La visita de valoración es gratuita y sin compromiso. En ella se inspecciona el estado general de la piscina y los equipos, se toman lecturas del agua si es posible y se anotan las necesidades detectadas. Con esa información se elabora una propuesta clara, sin permanencia obligatoria y con la posibilidad de cancelar el servicio con un preaviso de treinta días.
No todas las piscinas necesitan la misma atención. Una comunidad de propietarios con uso intensivo no funciona igual que una vivienda particular que se abre solo en verano. Por eso organizamos el trabajo en tres modalidades claras, con visitas programadas y un informe de cada intervención.
Para piscinas privadas
Una visita al mes suficiente para mantener el equilibrio químico y revisar que todo el circuito funcione. Pensado para viviendas con uso estacional o durante todo el año.
Para uso intensivo
El ritmo recomendado cuando la piscina se usa a diario o hay bañistas de forma constante. Incluye limpieza de fondo y paredes en cada visita.
Piscinas comunitarias
Un plan adaptado a comunidades de propietarios y hoteles rurales, con visitas semanales en temporada alta y un interlocutor fijo para la junta o el administrador.
Cada plan se ajusta después de una primera visita de valoración, donde comprobamos el estado del vaso, la antigüedad de los equipos y el sistema de filtración instalado. Si tu piscina ha estado cerrada durante el invierno o necesita una reparación puntual, también puedes ver cómo organizamos la puesta a punto y las intervenciones antes de decidir el formato.